Thursday, August 01, 2013

La maté

La maté porque en realidad no me quedaba mucha alternativa,  traté inútilmente de sobreponerme a ese instinto, pero fui, como siempre, superado por el deseo y obligado por la costumbre.

Hubiera querido que las cosas fueran distintas,  pero la naturaleza no da demasiadas alternativas tampoco,  nos predispone,  casi podría decir que nos enfrenta, juega con nuestros prejuicios, nubla nuestra clemencia y nos vuelve territoriales.

La maté también por cansancio,  por hastío,  porque simplemente no se me ocurría otra forma de deshacerme de ella; hay límites para la imaginación, nuestra cordura se ve rebasada por la solución fácil e instantánea de la vida moderna,  podría decir que la maté porque está de moda,  porque así lo dictan los cánones sociales,  como si al hacerlo estuviera obedeciendo al universo colectivo, la maté para sentirme parte de un grupo,  de una clase, de una forma de vida, de una sociedad,  de toda una civilización que, de haberla dejado vivir me lo habría reprochado,  me habría rechazado, excluido y tal vez hasta expulsado,  la maté para pertenecer y permanecer.

La maté, no tuve opción y si todas las razones anteriormente expuestas no son suficientes para excusar mi decisión, si esta serie de argumentos y circunstancias no me exoneran de culpa,  si no me hacen ver más como una víctima que un victimario, entonces nunca más volveré a matar a una araña.

2 Comments:

Blogger Lucia Figueroa said...

Ahhhh, suspire de alivio al final al enterarme que era una araña la que habías matado! :)

12:15 AM  
Blogger Lucia Figueroa said...

Ahhhh, suspire de alivio al final al enterarme que era una araña la que habías matado! :)

12:27 AM  

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