Thursday, February 23, 2006

Juicios ligeros


A menudo, gracias a la magia de la television, se nos presentan imágenes de los países árabes que nos hacen pensar en un atraso social y en una mentalidad retrograda y de marginación.

Es muy fácil emitir tales juicios, es muy fácil opinar basados en la parte de la historia que los medios nos presentan. Lo que vemos, lo que oímos, no es periodismo, no es investigación, sino propaganda de difamación, información tergiversada para hacernos creer, que lo que el resto del mundo le hace a los países árabes está bien, para justificar ataques sin provocación, para convencernos de que debe haber una nueva guerra santa y acabar con la crueldad de los infieles.
Nada , puede estar mas alejado de la verdad.

Aclaro que no intento de ninguna manera, atacar nuestra forma de vida ni mucho menos juzgarla, mi intención es simple y honesta, mostrar otro punto de vista que nos haga reflexionar sobre la forma en que debemos ver culturas diferentes y tratar de entenderlas sin los filtros que los medios de comunicación nos imponen.

Es dificil comprender el Islam, para los que vivimos en culturas occidentales con educación y valores judeo cristianos, nos horririzan las imágenes de atraso y las historias de cliteroctomías. Relacionamos el mundo árabe con el terrorismo y el odio, el Corán con el fundamentalismo y segregación.
Ciertamente, los musulmanes devotos llevan la religión y su vida diaria estrechamente relacionadas, basadas en una idiosincracia milenaria que no va a cambiar pronto y que se ha modificado muy poco en los pasados 70 años.

¿Porqué hoy, salgo yo, un mexicano bautizado, primer comunionizado y a punto de confirmarse y casarse por la iglesia, a defender una religión, forma de pensar y de vida que no es mía, ni me afecta?. Es por que he comprendido que mi punto de vista ha sido siempre comparativo, lo que hacen y tienen ellos, contra lo que hacemos y tenemos nosotros, un grave error, muy comun y fácil de cometer en el proceso de querer entender y procesar la información que se nos presenta y a la que de forma individual podemos tener acceso.

En un viaje reciente a Egipto, el primero al medio oriente y a un país de los denominados árabes, me encontré de pronto, envuelto en ese mundo místico, misterioso y tan satanizado, sin la protección de una pantalla de televisión, que me permitiera cambiar de canal en el momento en que yo lo decidiera o mis intereses de información se vieran comprometidos. Me encontré en un mundo en el que el llamado a la oración de lo que parecen ser omnipresentes mezquitas llena el ambiente, en el que las mujeres van cubiertas y los hombres muestras marcas de fé en la frente.

Hablé con la gente, caminé entre las calles, entré a sus templos. Me di cuenta de que no todos los musulmanes son terroristas, que el Corán no es un llamado constante al Yihad, que no todas las mujeres van de Burka por las calles. ¿Que resultado obtuve de ésta convivencia?, reflexioné en el error que cometí todo este tiempo al querer comparar su forma de vida con la mía, con la nuestra, para de esa manera formarme una opinión. Pensé en todos los males del cristianismo, los que ha provocado a través de la historia y los que incluso ahora encubre y disfraza. Pensé en cosas horribles como la inquisición, la pedofilia sacra, el Papado. Pensé en todos los males del capitalismo que se está devorándo nuestro recursos naturales y que no se detendrá hasta que el 90 % de la población viva esclavizada o se muera de hambre, que no se detendrá hasta que la tierra se sacuda esa peste a base de huracanes, inundaciones, sequías, tornados, maremotos o terremotos.

Creo que es sumamente cínico de nuestra parte el juzgar a otras religiones, otras culturas sin primero observar la cloaca que nuestra propia sociedad representa, es sumamente ignorante no tratar de entender que quizá la gente vive felíz, como nosotros y continua viviendo sin la necesidad de justificarse ante las sociedades occidentales, porque para ellos los bárbaros, somos nosotros.

No se trata, de cambiar el mundo, aunque no es una opción que debamos descartar del todo, pero el primer paso es comprenderlo, aceptarlo, tan ecléctico, multi color y multi sabor como és, se trata de ver a una mujer con Burka y no juzgar: "pobre mujer, debe vivir oprimida", sin antes recordar que en el mundo católico una mujer no puede oficiar una misa, por que no se le condidera lo suficientemente pura. Las mujeres musulmanas viven tan felices bajo sus velos como las católicas en mini falda. Se trata de no pensar en la circunsición femenina como una barbaridad, sino como en una tradición milenaria, común y necesaria en el mundo árabe como la circunsición masculina. Tan reprochable e incomprensible como nos parezca a nosotros, no tenemos ningún derecho a intentar imponer nuestras ideas, cuando nuestro mundo está acabando con el de todos.

No pretendo exonerar ni santificar al mundo árabe, ya que también tiene sus vicios y sus debilidades, simplemente extiendo una invitación para quien la quiera aceptar a mirar por dentro antes de mirar hacia afuera.

Agradeceré sus opiniones y si les gusta o lo odian, que lo compartan con otros

1 Comments:

Blogger Sonia said...

Yo creo que te equivocas, pues me parece que sí tienes una característica extraordinaria: la honestidad (hoy casi extita) para contigo y con el mundo que te rodea, y también un don divino: tu capacidad infinita de dar amor incondicional.
El mundo necesita más gente como tú.

Gracias por esta lectura tan balanceada y educativa. Espero poder leer muchas mas como ésta.

5:47 PM  

Post a Comment

<< Home